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viernes, 6 de marzo de 2015

22 de marzo de 2014: los cerezos en flor de Tamsui

Tras haber visitado la montaña de Yangminshan para ver sus flores de cerezo, nos pusimos en una zona cercana a Tamsui con el mismo propósito. Esta vez había sido yo quien descubrió el sitio, gracias a unas fotos de Flickr. Se trataba del templo de Tianyuan (天元宮, Tianyuan gong), que me atrajo en cuanto lo vi por su parecido con el famoso Templo del Cielo de Pekín

Cuando llegamos a la estación de metro de Tamsui me sorprendí al descubrir que aunque mi novio jamás había oído hablar de él, el templo de Tianyuano era el tesoro escondido que yo me esperaba. Había varios autobuses para llegar a él desde la estación, y colas de gente para subirse a ellos. Por suerte eran abundantes y las colas se movían rápido. 

Quisimos visitarlo todo con calma hasta llegar a la parte trasera, donde estaban los cerezos. Lo primero que vimos al llegar fue la puerta del templo y una fuente de dragones, que aunque no era realmente especial me pareció fotogénica. 



Detalle de un dragón en la puerta del templo



Me sentí lo suficientemente cómoda para sacar todas las fotos que quise, ya que la mayoría de la gente estaba en la parte trasera del templo y no entorpecía los rezos de los demás con mi cámara. 
                   Altar de la diosa Guanyin

Ofrendas de dinero que se queman para los dioses o los antepasados
Palitos con números de la fortuna 



Al terminar mi pequeña exploraciónos dirigimos a la parte trasera del templo, en la que había mucha más gente. Todos se estaban sacando fotos con los cerezos, aunque para mí no eran una cosa espectacular sino más bien un pequeño complemento del edificio. La mejor manera de ver las flores es desde alguno de sus balcones, en los que también se pueden apreciar unas bonitas vistas. Los árboles del Tien Yuan proceden, obviamente, de Japón, y el nombre de su variedad es yoshino. Llegaron a Taiwán a principios del siglo XX, durante la ocupación japonesa de la isla



Vista de la parte delantera del templo



 Vista desde el último piso del templo 

Dentro del edificio no hay nada realmente especial, simplemente los típicos altares llenos de dioses imposibles de identificar (¡en serio! lo he intentado, pero son muchos y demasiado parecidos). Una de las cosas que llamaron mi atención fueron los colores de las paredes y el techo, que eran blancos y dorados. 


Este altar me intrigó por sus figuras blancas y doradas 
Techo del último piso 


Después de hartarnos de hacer fotos del templo y los cerezos, cogimos el bus de vuelta a la civilización y terminamos el día en Tamsui, donde dimos un paseo y disfrutamos de su famosa puesta de sol. 




martes, 10 de febrero de 2015

23 de febrero de 2014: los sakura de Yangminshan

Bien es sabido que los taiwaneses están locos por todo lo procedente de Japón, y que uno de los símbolos nacionales japoneses son los cerezos en flor o sakura


Aunque a mí me parecía un poco temprano, a finales de febrero mi novio me llevó al monte de Yangminshan (陽明山) para ver los cerezos en flor. Era mi primera vez allí, y puesto que es un sitio alejado del centro de Taipei esperaba que no hubiera mucha gente. En aquellos tiempos aún no conocía a los taiwaneses y su fascinación por los sakura (o por cualquiera cosa, por muy estúpida que sea). El viaje fue más largo de lo que me había imaginado, porque la carretera estaba llena de coches y motos de gente que quería ir a ver lo mismo que nosotros. Por suerte, cuando llegamos pudimos aparcar sin demasiados problemas.



Cuando por fin llegamos a la montaña, me llevé una gran decepción. Yo me esperaba una montaña cubierta de cerezos en flor, pero en realidad solo había, casi literalmente, cuatro árboles. Eran bonitos, sí. Pero solo eran eso: cuatro míseros árboles llenos de gente haciéndose selfies de manera compulsiva. El pequeño espacio que ocupaban estaba tan lleno que era casi imposible ver las flores. Para un taiwanés el viaje hasta la montaña tal vez valga la pena pero, para mí, no.