lunes, 22 de diciembre de 2014

Comida española en Taipei

En Taiwán, como os podréis imaginar, es difícil encontrar cualquier cosa que recuerde a España. La comida no es una excepción. Después de buscar un poco en Internet, decidí darle una oportunidad a uno de los restaurantes de Taipei que ofrecen comida española. Se trataba de La Paella, (西班牙小餐館, Xibanya xiao canguan en chino, que significa algo así como "pequeño restaurante español") un restaurante situado en la zona de Gongguan (公館) que parecía el más cercano. Mi novio se encargó de hacer una reserva y, cuando lo hizo, uno de los camareros, al saber que iría conmigo, le advirtió que su comida era "un poco taiwanesa". 

Cuando encontramos el restaurante, que estaba en una callejuela, nos alegramos de haber reservado. Tenía mucho ambiente y estaba muy lleno. Estaba bien decorado y era acogedor pero, ¡cómo no! todo estaba lleno de toros. Me hizo mucha ilusión ver que ofrecían tapas sorpresa, y esperaba algo de chorizo y tortilla. Pero no. Mi decepción fue enorme al ver esto:





Sé que hoy en día a cualquier cosa se le puede llamar tapa, pero yo esperaba algo más ibérico. 

Después de leer un menú "bilingüe" en chino y español que me resultó prácticamente incomprensible, y en el que no encontré un plato tan básico como la tortilla de patatas, decidí pedir unas albóndigas. En la última página se podían leer frases en español con traducciones al chino como: "Por favor, comida", y entre los platos que ofrecían, había cosas como "Grande gusto menú" (???). 

Antes de que nos sirvieran las albóndigas y la paella que había pedido mi novio, nos sirvieron esta sopa con unos palitos de pan. No estaba mal de sabor, pero nunca había visto nada parecido en España. 



Como podéis ver en la foto, el plato de las albóndigas queda muy bonito, pero el contenido dejaba que desear. Una vez más, el sabor no era malo y, de hecho, la carne de las albóndigas tenía cierto parecido con la española, pero la salsa era cien por cien taiwanesa. La paella tal vez fuera lo más auténtico que tenían en aquel restaurante, pero nos la comimos sin pena ni gloria. 




Y, por fin, nos sirvieron el postre, que era lo que más estaba deseando probar, y lo único que no me decepcionó a pesar de su tamaño. ¡Los churros están deliciosos hasta en la otra punta del mundo!


Además de los churros, ofrecían flan al estilo español, que es diferente del que se consume normalmente en Taiwán. 


Conclusión: Me fui de este restaurante preguntándome qué narices había comido, y sin ninguna sensación especial. Ni mi novio ni yo lo recomendaríamos, así que tal vez mi obsesión con la autenticidad no sea el único problema. No es un sitio horrible, pero creo que los dos esperábamos algo mejor. Juzgad vosotros mismos si su comida parece española o no. Podéis ver más fotos aquí.

¿Es posible encontrar comida realmente española en Taipei? Parece que no, pero no me voy a rendir tan fácilmente. Me quedan, por lo menos, otros dos restaurantes españoles por probar: La Mesa y La Casa de Música, que parecen más auténticos y cuyos dueños son españoles. 

martes, 16 de diciembre de 2014

Hardcore en Taipei

Empezaré esta entrada aclarando que no soy una gran fan de la música hardcore y que no conozco demasiados grupos. He decidido escribir sobre la escena hardcore de Taipei porque creo que sus diferencias con la de España son interesantes.  

Aunque Taipei tenga unos tres millones de habitantes, es difícil encontrar en ella a gente que se diferencie de las masas. Tener piercings está visto como algo muy especial y atrevido, y lo mismo pasa con los tatuajes, que las generaciones de los 50 - 60 asocian con la mafia, ya que hasta hace relativamente poco solo sus miembros se tatuaban en Taiwán. Aunque cada vez se occidentalice más, la sociedad taiwanesa sigue siendo un poco cerrada para ciertas cosas (los propios taiwaneses lo admiten). 

A pesar de todo, no son pocos los grupos de hardcore famosos que pasaron por Taiwán, como Miss May I, The Devil Wears Prada, Architects, Obey the Brave, Chelsea Green o Hatebreed. En Taipei existe un pequeño grupo de personas a las que les gusta el hardcore (también hay muchos modernos, pero esos no cuentan), que como ya supondréis por lo que escribí en el párrafo anterior, no está tan difundido como en otros países. La mayoría de estas personas son integrantes de algún grupo. Estos son los más conocidos: 

1. Seeking the Ocean 

Banda de post hardcore nacida en Taipei que apenas duró dos o tres años. Sus canciones, al igual que las de la mayoría de grupos de hardcore taiwanés, están escritas en inglés. 

  


2. Side Effect

Este grupo es el más veterano en Taiwán, ya que lleva en activo unos diez años. Tanto su estilo como sus miembros cambiaron muchas veces: del nu metal al metalcore, hasta el deathcore en el que se centran hoy. Tocaron en países como China y Corea. 




3. Beyond Cure 

Otra banda de deathcore veterana, la más famosa de Taiwán. Su batería, que aprendió a tocar sin la ayuda de ningún profesor, está considerado el mejor de la isla. 




En cuanto a locales, uno de los más frecuentados entre los fans del hardcore es el Roxy Rocker, un bar acogedor y con música decente cercano a la NTNU en el que se pueden ver algunos extranjeros. 


Foto cortesía de http://roxy.com.tw/ 


Otro punto de encuentro es The Wall Live House, situado en la zona de Gongguan (公館). Aquí los grupos locales pueden alquilar pequeñas habitaciones insonorizadas para ensayar, y además cuenta con un pequeño bar y una sala de conciertos. Fue allí donde tuve la oportunidad de asistir a mi primer concierto en Taipei, pero lo que vi me decepcionó un poco. No por la calidad de los grupos que vi, sino porque el comportamiento de los taiwaneses era demasiado tranquilo. Casi nadie se atrevía a hacer mosh pit y la gente apenas se movía. Existe el mito de que los orientales son más "paraditos" que los occidentales. Y es cruel decirlo, pero a veces me parece cierto. El único que montaba todo el "lío" era un extranjero entrado en añitos que iba hasta arriba de sabe Dios cuántas drogas y que se dedicaba a empujar a los demás. 


Foto encontrada en http://library.taiwanschoolnet.org/


Pero también hubo algo que me gustó de esta gente. Y es que, al contrario que en España, no hay guerras y malos rollos por ser el más "true". En Taipei nadie se acusa ni se esfuerza tanto por aparentar. Simplemente escuchan la música que les gusta, y no intentan aprenderse las biografías de cada grupo para que todos sepan lo super fans del hardcore que son. Son gente con la que cualquiera se puede sentir cómodo, y que no te va a juzgar por lo que sepas y lo que escuches. 

lunes, 8 de diciembre de 2014

22 de diciembre de 2013: explorando Keelung

Después de hacer algunas fotos con el Pato Amarillo de Keelung (基隆 Jilong), puesto que el tiempo era aceptable y aún era de día, decidí aprovechar el viaje y explorar la zona.

Keelung es una pequeña ciudad costera a unos 50 minutos en bus desde Taipei. Fue descubierta por los españoles en el siglo XVII, y éstos la bautizaron como La Santísima Trinidad.




Aunque se la llame ciudad en chino, yo la considero un híbrido de ciudad, ya que su tamaño es demasiado pequeño, a pesar de contar con estaciones de tren y autobús, algunos centros comerciales y muchas tiendas, además de un puerto muy importante (el segundo de Taiwán, después del de la ciudad de Kaohsiung).


Hua Guan Tower, el edificio más alto de Keelung 

Centro de la ciudad de Keelung

A pesar de haber planeado aquella mini excursión, encontrar los sitios que quería visitar resultó más complicado de lo que esperaba, así que al final me metí en el primer templo que encontré e hice una breve exploración en la que no descubrí nada nuevo, pero en la que me sentí cómoda porque el templo no estaba abarrotado de gente como los más populares de Taipei. 




Altar de Guanyin, la diosa de la compasión 

Hotei o Buda Gordo. En sus manos sostiene un lingote de oro, símbolo tradicional chino de prosperidad y riqueza


Al acabar, tras vagar un poco por la ciudad, llegué, casi de casualidad, a uno de los sitios que me había propuesto visitar, aunque solo pude ver una pequeña parte porque era enorme y se estaba haciendo de noche. Por suerte, gracias al fenómeno del Pato Amarillo y tal vez también al mal tiempo, estaba prácticamente vacío. Después de subir unas escaleras y alguna cuesta, llegué al Chupou Altar, que pertenece al parque de Zhong Zheng (中正公園, Zhongzheng gongyuan). Se trata de un museo dedicado al conocido Ghost Festival de Keelung, (o festival de los fantasmas) que se celebra cada verano. Es un edificio pequeño del que apenas tengo recuerdos, pero que me pareció interesante porque explicaba con detalle la celebración del Ghost Festival. Parece ser que durante el festival lo adornan de esta manera tan espectacular. Solo pudimos visitar el primer piso, ya que los demás estaban en obras. Es un sitio tranquilo con vistas al puerto de Keelung, ideal para dar un paseo.  No pude hacer una visita completa, y me fui de allí con la miel en los labios. 







Otra de las grandes atracciones de Keelung es el night market de Miaokou, (廟口夜市 o Miaokou yeshi) famoso en todo Taiwán. Su nombre, que se podría traducir como "entrada al templo", hace referencia al templo de Dianji, (奠濟宫 Dianji gong) al rededor del que se empezó a desarrollar. 



A pesar de la lluvia, estaba a tope de gente cuando fui (aunque eso es normal, teniendo en cuenta que era domingo y que miles de personas se habían desplazado a Keelung para ver al Pato Amarillo), y la mayoría de puestos de comida estaban tan abarrotados que ni siquiera pude saber qué vendían exactamente, aunque muchos de ellos tenían escrito en inglés y chino los nombres de sus comidas. 





Este night market es famoso por su marisco, y en él probé, entre otras comidas como pinchos morunos, cordero, frutas caramelizadas, esta sopa que según me dijeron solo se puede encontrar en Keelung.




Aunque su aspecto pueda parecer extraño, no estaba mal. 

Además de esta sopa tan especial, también tuve oportunidad de tomar uno de mis postres de Año Nuevo favoritos, conocido como niangao, que literalmente se traduciría como "año pastel" (年糕). Su textura es muy parecida a la del mochi, y tiene muchas variedades en Asia. Aunque parezca increíble, está hecho de pasta de arroz. Para darle sabor, se le añade chocolate fundido o leche condensada. 




Aún había muchas comidas que no había probado en el night market, pero se estaba haciendo tarde y la lluvia no daba tregua, así que decidí ir a casa y volver a la ciudad en el futuro, ya que pude comprobar por mí misma que tenía mucho que ofrecer. 

domingo, 7 de diciembre de 2014

22 de diciembre de 2013: Keelung y el Pato Amarillo

Si algo ha llamado mi atención en Taiwán es la abundancia de cosas “monas” (o keai 可愛 en chino). Hello Kitty! y Rilakkuma son viejos conocidos, sin embargo, durante un tiempo, tuvieron una poderosa competencia. Se trataba del Pato Amarillo o Pato de Goma Gigante (the Rubber Yellow Duck o 黃色小鴨 Huanse xiaoya) creado por el artista holandés Florentijn Hofman. Este pato, que causó furor en Taiwán a finales del año 2013 hasta principios del 2014 (¿o tal vez debería decir que lo sigue causando?) tiene la apariencia del típico juguete que usan los niños en la bañera, con la peculiaridad de medir 16 metros. Tras pasar por varios países, hizo un tour por la costa de Taiwán, cuyo último destino fue el puerto de Keelung, una pequeña ciudad cercana a Taipei.




Pero, ¿por qué hablo de un simple pato de goma como si se tratara de un fenómeno? Pues bien, puesto que una imagen vale más que mil palabras, pasen y vean:

1. Gorras del pato



2. Adornos de Navidad del pato en Keelung


 


      3. Bolígrafos, lápices, libretas, post its, paraguas y mini lámparas chinas del pato




4. Estuches del pato


     

5. Llaveros del pato


      
   
6. Sellos, monederos, pasta de dientes y postales del pato


     
  7. Gel y jabón del pato 

 


8. Toallas del pato




















9. Basureros del pato en Keelung 




















10. Globos del pato



















11.  Imanes del pato 


























12. Calcetines del pato 



















13. Adornos del pato 


























14. Jerséis y camisetas del pato



























15. Autobuses, estaciones de autobús y conductores de autobús del pato 






16. Y mi favorito… tatatachaaaan… ¡coches eléctricos del pato!  


   

Otras cosas que no pude fotografiar: 

1. Fundas para el móvil del pato
2. Vasos del pato
3. Cantimploras del pato
4. Pasteles del pato
5. Posavasos del pato
6. Chucherías del pato  
7. Mantas y cojines del pato


Los taiwaneses parecían adorar al Pato Amarillo como si fuera un dios 



      Aunque parecía que todos los taiwaneses lo adoraban, a algunos esta fiebre amarilla les pareció excesiva. Yo tenía una mezcla de sentimientos. El Pato Amarillo me gustaba y molestaba al mismo tiempo, pero en cuanto llegó a Keelung aproveché un fin de semana para ir a verlo. Fue fácil ir en autobús (además de súper rápido y barato) y, al llegar, había mareas de gente de todas las edades intentando hacerse un selfie con él. Una cosa es cierta: es imponente. Hay quien lo critica insistiendo en que solo es "un pato de goma", pero a mí me parece algo digno de ser visto.



15 de diciembre 2013: El National Palace Museum

Dicen que si te interesa el arte tradicional chino, el National Palace Museum o Gugong (故宮) es una visita obligatoria en Taipei.  



Este museo es famoso por su colección de más de 690.000 piezas de arte antiguo chino, que está considerada una de las más grandes del mundo. Además de esta colección, cuenta con exposiciones temporales. Su historia es de lo más interesante, ya que todas las piezas que contiene fueron traídas desde China gracias a la Guerra Civil China (1927 - 1950), que supuestamente dividió a China en dos: la China continental y comunista, y Taiwán, la "China" capitalista en poder de Chiang Kai Shek tras huir de China al ser derrotado por el partido comunista. Después de pasar por varias ciudades por miedo a que se estropearan durante la guerra, las obras de arte llegaron a Taiwán entre 1948 y 1949. 

Sin embargo, el edificio actual no fue construido hasta 1965, aunque fue renovado varias veces para poder acoger la enorme colección. Podría haber sido bonito si no fuera por el horrendo color marrón con el que lo pintaron. Cuenta con unos jardines que se pueden visitar gratis siempre que antes hayas comprado entradas para visitar alguna exposición, cuyo precio es variable pero que suele rondar los cuatro euros (160 NTD). 




Aunque se haya construido en el siglo XX, su apariencia es la de un edificio tradicional chino, y cuenta con los dos típicos leones guardianes en la puerta y con un  paifang, (una especie de arco o incluso puerta tradicional china). Los leones tienen los ojos ferozmente abiertos para ahuyentar a los malos espíritus y transmitir protección a las personas que entran en los edificios que custodian. Los hay masculinos y femeninos, y se los puede distinguir fácilmente, ya que los leones masculinos apoyan sus garras en una bola mientras que las leonas en un cachorro de león. Un pequeño detalle que llamó mi atención en el museo fueron estas papeleras con esta forma tan especial.


Paifang del National Palace


León  

En su interior se puede encontrar arte de todas las épocas de la historia china, como caligrafía, piezas de jade, esculturas, pinturas, documentos antiguos, objetos de bronce y porcelana, etc. Para mí la parte más interesante es la que trata la evolución de los caracteres, de los que aún se conservan los ejemplos más primitivos, esculpidos en objetos de bronce. Un ejemplo de ello es la campana Zong Zhou Zhong, que podéis admirar en esta foto de la página web del National Palace. (Y por si os hacéis esa pregunta, no, un chino o taiwanés no es capaz de leer esos caracteres. Son demasiado antiguos.) 


Sin embargo, los dos objetos más famosos del museo son la Col de Jadeíta y la Piedra con forma de carne. Son dos esculturas pequeñas que, a pesar de su realismo, a mí no me parecieron nada impresionante, pero para gustos están los colores. Si os apetece echar un vistazo a algunas de las piezas más importantes, podéis hacerlo aquí. 

En conclusión, en el National Palace se puede ver un poco de todo, (aunque debo admitir que a mí me supo a poco) y, a pesar de no ser muy céntrico, es recomendable hacerle una visita. Visita que, por cierto, podríais aprovechar para cenar en el famoso night market de Shilin, que está relativamente cerca.